De cerca nadie es normal

4min 7 1
Nº2037 - al de Septiembre de 2019
por Andrés Danza 

Imaginen un círculo pequeño envuelto por otro más grande. El menor, gris, incluye los temas que aborda el periodismo, aquellos que son considerados de interés público. El mayor, blanco, agrupa esos asuntos y también los demás, los que no están en la agenda de los medios, los que en principio pertenecen a la vida privada de las personas y no tienen relevancia general.

La historia muestra que esos dos círculos siempre se han mantenido en movimiento y crecen y decrecen según las circunstancias. Pero, de un tiempo a esta parte, lo que ha ocurrido es que solo el gris se expande y avanza sobre el blanco. Quizá sea por las nuevas tecnologías, que derrumbaron varias paredes que separaban lo público de lo privado, o porque los más jóvenes están imponiendo una nueva agenda o porque son otros los intereses mayoritarios. Lo cierto es que hay cada vez menos diferencia de tamaño entre ambas circunferencias.

Y está bien que así sea. Uruguay siempre se caracterizó por pacato y medido pero también por hipócrita. Una inmensa mayoría de sus habitantes decía respetar la vida privada de las personas públicas, según constataban las encuestas hace dos décadas, pero todos se hacían eco de rumores y de los peores chismes. Ahora son muchos menos los que reclaman a los medios que no se refieran a asuntos a simple vista particulares, aunque tienen una obvia incidencia en el quehacer público. La mayoría prefiere las cosas claras, arriba de la mesa y a la vista de todos.

Es así como, por ejemplo, una denuncia de acoso sexual y abusos en la academia publicada hace dos semanas por Búsqueda, luego de una extensa investigación realizada por la periodista Victoria Fernández, fue la más leída de esa edición. Algunos cuestionaron su difusión y atacaron al medio y a las denunciantes, pero quedaron en minoría. Son muchos más los que entendieron la gravedad de los hechos, que poco tienen que ver con la vida privada de sus protagonistas, y las autoridades se comprometieron a investigar para adoptar las medidas pertinentes.

También el presidente Tabaré Vázquez resolvió hacer pública de una forma muy inteligente una enfermedad grave que lo aqueja, dejando el menor espacio posible para las especulaciones. Los periodistas y el público en general coincidieron en que es algo muy importante y los primeros siguen trabajando en el tema e informando sobre la naturaleza de la enfermedad. Así lo hemos hecho nosotros, conscientes de que es un asunto sumamente delicado y debe ser tratado como tal. A algunos tampoco les gustó y hasta les indignó, pero la mayoría lo entiende y lo comparte y es para ellos que trabajamos.

Los menores de 50 años, que tendrán a cargo las decisiones más importantes en breve o ya las tienen, están cambiando —casi en silencio— un país que antes se mostraba en público como tímido y reservado. Eso ya es un hecho y no hay vuelta atrás. Quizá el cambio primero se registró en el mundo desarrollado, en donde ya renuncian presidentes y ministros por cuestiones que antes se consideraban de la vida privada o “secretos de alcoba”. Este cambio llega aquí más lentamente, pero es evidente que avanza.

Las nuevas generaciones y sus prioridades también son fundamentales a la hora de votar. Más de la mitad de los electores uruguayos pertenecen a ese mundo de la tecnología y de la ampliación de lo público en desmedro de lo privado. Algunos de ellos eligen su voto por tradición, pero muchos otros también lo hacen por temas que antes eran considerados menores y que muy poco tienen que ver con lo ideológico. De los más jóvenes, casi la mitad no tienen ninguna identificación partidaria, según muestran las encuestas. Para ellos es más importante el comportamiento personal de un candidato que las ideas del partido que lo sostiene.

Es por eso que para este número especial de Búsqueda, centrado en las próximas elecciones que tendrán lugar en seis semanas, optamos por enviar a todos los postulantes presidenciales un cuestionario con 30 preguntas, muchas de las cuales refieren a aspectos vinculados con la vida privada. Lo elegimos como forma de hacer un aporte desde el periodismo a esas cuestiones que antes todos consideraban menores, pero que hoy son definitorias.

¿De qué viven los candidatos? ¿Quién maneja las cuestiones económicas en sus casas? ¿Les hicieron bullying de pequeños o ellos lo hicieron? ¿Están de acuerdo con la cuota femenina y con la identidad de género? ¿Qué características deploran y cuáles halagan de los uruguayos? ¿Cómo manejan su tiempo libre? Todos, con la única excepción de Edgardo Novick, se animaron a asumir el desafío de responder esas interrogantes. Tanto las respuestas como los silencios dicen mucho de ellos.

En esta edición especial de Búsqueda incluimos varias notas con lo más importante que se desprende de esos cuestionarios. También sumamos para los votantes que siguen utilizando criterios más convencionales a la hora de elegir a sus gobernantes, cuáles serán las principales medidas que adoptarán en caso de que lleguen a presidentes los tres postulantes con mayores posibilidades. Pero con una variante: contarles cómo las llevarán a cabo en concreto, en lugar de seguir solo con lo discursivo.

Conocer mucho más de cerca a cada uno de los aspirantes a la presidencia es el objetivo de las próximas páginas. Intentar mostrar qué hay atrás de la construcción realizada especialmente para la campaña electoral por profesionales de la comunicación es el camino elegido. Poder acercarse lo máximo posible a cada uno de ellos, con sus virtudes pero también con sus imperfecciones, es el aporte que pretendemos lograr desde nuestras butacas de periodistas, esas que siempre están en los primeros lugares de la platea para poder registrar cada movimiento en el escenario.

“De cerca nadie es normal”, canta el brasileño Caetano Veloso en Vaca profana. Nadie. Eso es lo que hace a los humanos tan interesantes y únicos. Los candidatos presidenciales no son la excepción. Por suerte. Por eso conviene acercarse un poco antes de decidir el voto.

✔️ Una apuesta a la nostalgia

Regístrate sin costo, recibe notas de regalo.